La limpieza de nuestros hogares no tiene porqué ser algo que hagamos por obligación, esta actividad la podemos llevar mucho más allá convirtiéndola en algo más espiritual que nos ayude a conectarnos con nuestro interior permitiéndonos purificar nuestras almas a través de la limpieza, tal y como lo hacen los monjes budistas.

Los monjes budistas comienzan su día con una jornada de limpieza, empiezan barriendo el templo en su interior, friegan el piso del salón principal y luego pasan a limpiar el jardín, todo esto no lo hacen porque estos lugares se encuentren sucios, si no que estas actividades las realizan para poder librar su espíritu de todas aquellas sombras que puedan nublarlas.Sigue leyendo haciendo clic abajo en donde dice “Clic Aquí Para Seguir Leyendo“.